"A lo mejor la vida solo consta de disfrutar de los pequeños momentos."

20 de diciembre de 2012

'Historias de esas que hacen llorar'


Ella no recuerda esas cosas que la decían de que todas las promesas se fundían. De que las promesas no existían. No creía en el amor y tampoco en eso que llamaban 'enamorarse' Sonreía poco pero de lo poco que sonreír, sonreía con fuerza pero no con mucha felicidad. Era fácil. Solo sonreía por parecer fuerte. Aun que ella en realidad lo era, lo era demasiado. Podía con todo, y nadie se encargaba de hacerla daño, porque tenía sus propios problemas. Desde que hace unos años la hicieron daño no ha vuelto a levantar cabeza. Ella se sentía sola, pero que iba a hacer. No tenía a nadie. Ni a una sola persona en la que confiar. 
Confiaba poco, se preocupaba poco. Suspiraba mucho. Y se enfadaba demasiado. No sabía si era consciente de lo que pasaba a su alrededor. No sabía si hacía todo bien. Pero sabía que algo hacía mal. Algo realmente mal. No sonreír, sabía que debía sonreír ya se lo decía todo el mundo. Se la daba demasiado bien ser ella misma, no seguía modas estúpidas y menos dejaba de decir las cosas a la cara cuando podía. No tenía miedo a nada, ni a su sombra. Tenía enemigos y también los llamados 'amigos' No creía mucho en eso, pero poco a poco confiaba, aun que nunca contaba nada de lo que podía luego arrepentirse. A si que callaba demasiado. No dejaba de repetirse una y otra vez: '¿Dónde está él que dijo que me quería?' '¿Por qué se fue y me dejo ilusionada?' '¿Dónde quedaron esas promesas? ¿Dónde?' 
Ese es el problema la habían hecho daño, lo bastante para dejarla nerviosa, aturdida y poco razonable. Lloraba en cada esquina, escondida de la multitud. Sí, era fuerte, pero los fuertes también lloran, también sonríen obligados. ¿Para qué? Todo se fue.Porque aunque intentes pintar todo de colores fuertes, se acaba volviendo negro, tan negro que no llegas a ver nada. No lo soporta pero ¿y qué? Esto era así. Hasta que todo lo que la hicieran lo superará. Nada, nada esta bien. Ella no podía, quería reventar. '¿Dónde estás cuando te necesito?' Gritaba al cielo. No, no aparecía. Sabía que él le había hecho daño, muchísimo daño, demasiado. Pero no recapacitaba, le necesitaba no sabia hacer nada sin él. Sin su sonrisa, sin sus consejos. Eso pasaba le echaba de menos. 
No podía caer ahora después de todo lo que había adelantado. Cayo. Cayo de bruces, no se mantenía. Alguien la cogió del brazo. 'Despierta, te necesito' oyó, por detrás de su espalda una voz familiar hacía que su piernas temblarán. Que su cara palideciera. 'Despierta, Princesa' ¿Princesa? ¿Princesa? ¿Era él? .
'Resiste, te quiero, he vuelto para quedarme, hacerte feliz.'November.

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